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| Te encontraré en mis sueños |
Te busqué por todos lados y te escapabas. Te agarré de la mano y te soltaste. Te pregunté ¿Por qué? Y nunca respondiste. Miedo supuse, pero no era así. Pena supuse, pero tampoco era eso. ¿Qué te mantenía alejada? ¿Era yo? Probablemente. Un día me dije “dejaré de perseguirte” y costó, y costó. Pero lo logré, te dejé fluir, te dejé caminar; y mientras más te alejabas más pequeña te hacías, hasta que sólo fuiste un punto en el horizonte de mi mente. Y te alejabas, y te alejabas. Parte de mí no quería que te vayas. Pero te dejé ir. Te vi volando, y por más lejos que estabas eras enorme. Eras lava ardiente de volcán, fuego… Y eras fría como metal. Supuse que eras mía, pero me equivoqué, pues nadie es dueño de un sueño. Y supuse que podríamos ver el atardecer de nuestras vidas juntos, pero eso no se contempla en un sueño. Y eras un sueño, uno bueno, pero sueño. Y de todo sueño debe uno despertar, y por más que me quería quedar durmiendo otro ratito más, me levanté. Y desperté. Miré a mí alrededor y no estabas allí, te busqué, pero nunca habías estado. Me dije “¿Qué fue eso?” y lo supe enseguida; fue un sueño, me respondí. Y quise volver a dormir. Volver a ese lugar de ensueño, donde las cosas se dan como uno las quiere, servidas. Pero no se pudo, el sueño no llegaba; y cuando finalmente lograba dormirme, eran sueños sin sueños; sueños blancos, sueños negros.
Una vez logré despertarme y las cosas se habían aclarado. Todo volvía a verse normal. No había congoja, estaba todo armoniosamente encaminado. No entendí bien el por qué de ese repentino cambio de sentimiento, pero me alegre de él. Ahora sí, voy sembrando nuevos sueños para que otros los sueñen, porque yo no quiero soñar más; no porque los sueños no me gusten, no porque los sueños no me den placer ni porque sean hermosos, sino porque no son reales. Son sólo sueños, y cuando despiertas te sientes vacío sin ellos. Así que decidí soñar despierto. Manejar la vida como un sueño. Tomarla y retorcerla para sacarle el mayor provecho… Y aprender a elegir… Dejar de lastimarme… Aprender a soñar… Despierto…

